Sobre mí
Elena Vidal
Bailé durante doce años. Flamenco, contemporánea, lo que cayera. Un día la rodilla derecha dijo basta, y con ella mi relación de entonces con el cuerpo: ese cuerpo como herramienta que hay que exigir y superar.
Una amiga me llevó a una clase de yoga «para recuperarme». Tardé seis meses en darme cuenta de que no estaba recuperándome sino llegando a algo que no sabía que me faltaba. Estudié con profesoras en Málaga, Granada y Lisboa. Llevo diez años enseñando.
Abrí Respira en 2020 porque quería un sitio pequeño, con luz, donde la gente pudiera venir a aprender sin sentirse observada. Sigo bailando, pero de otra manera. Y sigo aprendiendo, que para eso sirve tener alumnos.